GRUPO DE EXPERTAS Y EXPERTOS:

La economía de la pandemia y
protección social en América Latina

Panorama general de la pandemia

Reporte de la primera reunión. Marzo 27 de 2020, 10:00-12:30 p.m. (horario de Nueva York)

 

Un grupo de economistas latinoamericanos convocados por Mauricio Cárdenas, Luis F. López-Calva y Nora Lustig se reunieron vía Zoom el 27 de marzo para dialogar respecto a los desafíos que enfrentan los países de la región para enfrentar la pandemia por el COVID-19 y para describir las estrategias que los gobiernos de América Latina han implementado durante las últimas semanas sobre todo en el ámbito de proteger el sustento de las poblaciones más afectadas.

Cuarentena como respuesta inmediata a la pandemia

La cuarentena es una medida generalizada que los gobiernos nacionales y locales de la región han implementado progresivamente con el objetivo de “aplanar la curva” epidémica, respondiendo al miedo por la situación en Asia y Europa. Esto, a pesar de que esta es una medida costosa, basada en información limitada y su éxito depende de que se sostenga más allá del corto plazo.

Intervenciones ¿focalizadas o universales?

Las respuestas de los gobiernos para mitigar los impactos sociales y económicos de la pandemia han sido por excelencia intervenciones focalizadas, principalmente porque los recursos son limitados. Los participantes relatan que los gobiernos están logrando llegar a poblaciones pobres, a través de programas de transferencias condicionadas y no condicionadas, expandiendo mecanismos de protección social existentes y basándose en sistemas de información de beneficiarios ya establecidos. Además, han logrado activar mecanismos para los trabajadores formales los cuales incluyen acceso a fondos de cesantías, subsidios de desempleo y protección al despido.

Sin embargo, será necesario también ofrecer beneficios a los trabajadores informales, personas que viven del día a día y que se ven afectados por una caída súbita del ingreso. Aunque los trabajadores informales representan al menos la mitad de los trabajadores en cada país, la oferta de intervenciones para ellos es más heterogénea e incluye dos retos centrales: su identificación y la agilidad para poner en marcha mecanismo de pago, en particular en los países con más baja bancarización (en Colombia se piensa utilizar monederos digitales, los cuales permiten hacer transferencias a través del celular).

Adicionalmente, en el mediano plazo se deberán sumar a este grupo los independientes formales y las PYMES, quienes también ven parada su actividad y son vulnerables a caer en pobreza.

¿Cómo identificar a los más necesitados?

Los participantes proponen que se deben sofisticar los métodos de focalización por medio del acceso a bases de datos de los sistemas públicos de salud, censos de población pobre, censo electoral, datos de empresas privadas (compañías de telefonía móvil), reportes al fisco, entre otros. Sin embargo, se resalta que los errores de inclusión son menos importantes en este momento que aquellos de exclusión.

¿Cómo financiar las intervenciones?

El liderazgo político y la no duplicación de intervenciones son importantes a la hora de asignar recursos eficientemente. No obstante, existe un consenso por parte de los participantes alrededor de la idea que los países de la región tienen una gran restricción fiscal, aún cuando algunos países tienen acceso a más recursos que otros. Por este motivo, el acceso a liquidez por parte de los gobiernos es central en la medida en que deben responder de manera urgente a las demandas de la población, y al mismo tiempo ven afectados sus ingresos por la reducción en la demanda global, los bajos precios de los commodities -especialmente el petróleo-, y la reducción en la recaudación.

Los participantes sugieren que los países deben identificar las fuentes que les permitan acceder a los recursos necesarios para financiar sus intervenciones. Entre ellas se resaltan:

  • Mercado de capitales: Los países con economías estables verán opciones de acceder a liquidez mediante el mercado de capitales, siguiendo el ejemplo de Panamá que logró una emisión de bonos soberanos por $2,500 millones de dólares en la última semana.
  • Banca Multilateral: Los países deberán buscar acceder a los créditos rápidos ofrecidos por la banca multilateral (El FMI ofreció 1T dólares y el Banco Mundial ofreció 14B dólares).
  • Reasignación de recursos: Los países pueden revisar si es necesario honrar contratos relacionados con gasto público no esencial, y de ser necesario, reasignar recursos hacia los sectores de salud y protección social.
  • Contribuciones del sector privado: Los países deberán explorar estrategias que involucren al sector privado y que incluyen recibir contribuciones mediante impuestos progresivos, donaciones voluntarias, porcentaje de salario de empleados públicos (diferentes a trabajadores de salud), entre otros.

Sin embargo, pese a que Venezuela puede ser el país con el mayor riesgo de la región, no es claro cómo puede acceder recursos externos. En particular, debido a los problemas relacionados con el reconocimiento del gobierno, la caída en los precios del petróleo y la caída en las remesas.

¿Existe una estrategia de salida?

Los participantes coinciden en que ninguno de los países tiene diseñada una estrategia de salida a la crisis ocasionada por la pandemia del COVID-19. Se discute que el ideal de una estrategia incluiría testear masivamente, distribuir las pruebas de manera eficiente, tomar medidas que sean viables de acuerdo con el presupuesto de cada país, y hacer seguimiento a los casos.

Lo anterior resalta la importancia de la realización masiva y focalizada de test, teniendo en cuenta que los test aleatorios no funcionan porque el porcentaje de casos es muy bajo. Pese a que la oferta limitada de test es la principal barrera, el caso de Chile demuestra que los países de la región pueden adquirir la capacidad de aplicar test a una escala similar a la de Corea del Sur (En Chile actualmente se llevan a cabo 7,000 test diarios y se pronostica llegar a 10,000 test diarios durante las próximas semanas).

Asimismo, los países deberán seguir de cerca los casos confirmados y llevar a cabo aislamientos selectivos, pues de esto depende evitar olas recurrentes de crisis. El reto en este sentido es coordinar a los gobiernos y a los individuos para que se permita hacer seguimiento por medio de aplicaciones digitales (En Colombia se suspendió temporalmente la ley de Habeas Data).

Prioridades

  1. Realizar test a gran escala: Aprender de la estrategia de Chile para desarrollar la capacidad de aplicar test de manera masiva y focalizada.
  2. Preservar el empleo formal: Apoyar a las empresas para que no lleven a cabo despidos masivos mediante las siguientes estrategias: exenciones de impuestos a la nómina, créditos subsidiados, salarios subsidiados o parciales, créditos fiscales.
  3. Asistir al sector informal no pobre: Identificar y ofrecer beneficios de manera rápida a la población que ve una caída repentina en su ingreso y que queda en riesgo de entrar en pobreza.
  4. Proteger a la población pobre: Mantener y escalar los beneficios a la población en la base de la pirámide.

Datos que se recomienda recopilar:

  • Inventario de programas de ayuda internacionales: IMF, WB, BID, CAF, entre otros.
  • Identificar el orden de magnitud de los grupos poblacionales (por ejemplo, pobre, vulnerable, rico).

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