• 58

    millones de personas ya NO viven en situación de pobreza

  • 74.7

    Expectativa de vida

  • 13.5

    Años promedio de escolaridad

  • 23.3%

    Pérdida promedio en IDH a causa de la desigualdad

  • 67.2%

    Índice Empleo-Población

  • 10300%

    GNI / capita en dólares

Sobre América Latina y el Caribe

Introducción

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Mujeres indígenas en Asunción, Paraguay (Foto: UNDP Paraguay)

América Latina y el Caribe es una región de ingreso medio, la mayoría de los 42 países y territorios que conforman la región pertenecen a esa categoría. La diversidad de la región incluye al único país de bajo ingreso del Hemisferio Oeste, Haití, así como algunos de los poderes emergentes mundiales que forman parte de los países desarrollados miembros de la OCDE, Chile y México, que junto con Argentina y Brasil es miembro del G20, y a su vez, Brasil es la séptima economía más grande a nivel mundial.


Durante 2000-2010 la región experimentó el período de mayor crecimiento económico en las últimas cuatro décadas. Esta bonanza económica, junto con la creación de empleos y la creación de algunas de las políticas más innovadoras en materia social, elevaron a más de  un tercio de la población a la clase media – con alrededor del 70% de esta ubicada en Brasil, México y Argentina. Esto quiere decir que por primera vez,  el tamaño de la clase media de América Latina (29 por ciento) está muy cerca del tamaño de población de la región en la pobreza (31 por ciento).

La región va encaminada para alcanzar los ODM, incluso, varios países han cumplido las metas establecidas antes de tiempo. La pobreza se ha reducido y se encuentra hoy en los niveles más bajos en tres décadas. Hay más niñas las escuelas. La mortalidad infantil ha disminuido y estamos luchando contra las enfermedades, con algunos países que lideran la innovación mundial en el acceso universal a la prevención, tratamiento y atención del VIH / SIDA.

Sin embargo, la tasa de mortalidad materna sigue siendo alta, y aún queda mucho por hacer para impulsar la igualdad de género en el empleo y los parlamentos nacionales, así como el acceso a la educación y servicios de salud reproductiva. Los servicios de saneamiento también necesitan importantes mejoras y hay mucho trabajo que hacer para revertir la pérdida de bosques, de acuerdo con una evaluación conjunta reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el PNUD y otros organismos de la ONU.

Retos


A pesar del progreso observado en la última década, alrededor de 216 millones de latinoamericanos (38 por ciento de la población total) siguen siendo vulnerables y se encuentran en riesgo de volver a caer en situación de pobreza. Uno de los principales retos de futuro de la región es la construcción de políticas de seguridad social universal para proteger los hogares de una amplia variedad de riesgos, incluyendo el empobrecimiento.

La desigualdad sigue siendo un problema clave. El progreso ha sido más débil en las mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, afrodescendientes y poblaciones rurales. A pesar de que un estudio del PNUD muestra que la desigualdad de ingresos disminuyó en 14 de los 17 países, gracias a la influencia de la educación en los ingresos laborales y la extensión de los programas de transferencias monetarias condicionadas, 10 de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en América Latina. El Índice de Desarrollo Humano positivo de la región sufre una pérdida promedio de 25.7 por ciento cuando se ajusta por las desigualdades.

A pesar de ser una región de ingreso medio, América Latina y el Caribe también se enfrentan a nuevos retos, como el final de su bono demográfico y la aparición de una población que envejece. Otro desafío importante es la desigualdad de oportunidades para los jóvenes: uno de cada cuatro latinoamericanos de 15 a 29 años de edad es pobre o extremadamente pobre, sólo el 35 por ciento tiene acceso a la educación y 20 millones de jóvenes latinoamericanos de 15 a 18 años no estudian ni trabajan. Eso es casi uno de cada cinco, el 54 por ciento de ellos mujeres y el 46 por ciento hombres.

La violencia, el crimen y la inseguridad obstaculizan el desarrollo en la región. En el período 2000-2010, las tasas de homicidios aumentaron en un 11 por ciento, mientras que la mayoría de regiones del mundo presentaron una dmisnución de la misma; en un día típico en América Latina, 460 personas, por lo general las mujeres, son víctimas de la violencia sexual.


Por otra parte, la resistencia del riesgo de desastres es un reto crucial, a los desastres naturales que golpean a los más pobres. En particular, América Central y el Caribe enfrentan una mayor vulnerabilidad debido a los frecuentes desastres naturales y las crisis alimentarias subsecuentes.