El Sistema de las Naciones Unidas en Honduras ante la situación de la niñez y adolescencia migrante no acompañada

30 jun 2014

El Sistema de las Naciones Unidas en Honduras:

Expresa su profunda preocupación por la situación de las niñas, los niños y las y los adolescentes hondureños migrantes y en movilidad no acompañados, detenidos en la frontera suroccidental de Estados Unidos.

Por su condición de personas que requieren protección especial y la garantía de todos sus derechos humanos, ellas y ellos son sumamente vulnerables a peligros como la trata de personas, robos, secuestros, violaciones y asesinatos en su camino por las fronteras.

Reconoce los esfuerzos del Estado hondureño por asegurar la inclusión social de su población y universalizar la educación para ampliar las oportunidades de trabajo digno, y le insta a profundizarlos, así como aquellos encaminados a garantizar la protección de sus habitantes, especialmente las víctimas de violencia que se desplazan de manera forzada dentro y fuera del país. En particular reconoce el trabajo que viene realizando la Comisión de Alto Nivel que está abordando el tema e insta al Estado a que se garantice el debido proceso bajo el espíritu de la Convención de los Derechos del Niño.

La migración centroamericana es multicausal y responde, entre otros, a motivos económicos, de reunificación familiar y de seguridad, en un contexto que obliga a estos niños y adolescentes a salir de sus países. Según el informe Children on the Run (Niñez en Movimiento) publicado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y otras investigaciones realizadas por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Centroamérica, se constata que muchos de estos niños, niñas y adolescentes que emigran y están en movilidad escapan de la persecución y reclutamiento por parte de pandillas y otros grupos delictivos, de la violencia en sus comunidades y hogares, y de la pobreza y desigualdad, todos estos factores los impulsan a buscar mejores oportunidades de vida y desarrollo en otros países.

En este sentido, es igualmente importante asegurar la implementación de los mecanismos de protección contra la violencia de todo tipo establecidos en la legislación nacional para la niñez, las mujeres, y las víctimas y los testigos. Asimismo, es trascendental ampliar la capacidad de asistencia a la población migrante, desplazada y en movilidad, y mejorar los programas de recepción, protección, atención e integración para las personas retornadas.

Reconoce la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de América de tratar el problema como emergencia humanitaria y destaca el noble gesto humanitario de los países impactados por esta problemática y de las personas que les han apoyado en casas del migrante, oficinas públicas, parques y plazas por las que transitan.

Hace un llamado a los gobiernos de los países impactados para que garanticen de forma integral sus derechos humanos en apego a los estándares internacionales y, en particular, los derechos a la vida y a la integridad física.

Es de suma importancia asegurar que los procedimientos migratorios de las autoridades de los países de origen, tránsito y destino se ejecuten bajo la guía del principio del interés superior de los niños, las niñas y las y los adolescentes, y faciliten la apropiada asistencia consular de los representantes hondureños en ese país.

Reitera su compromiso para buscar soluciones y acompañar al Estado  hondureño en sus esfuerzos de protección y atención a la población desplazada, migrante y trans-migrante, así como brindar asistencia en las estrategias que impulsa para enfrentar eficazmente las causas que obligan a la población a abandonar su país.

Tegucigalpa, 30 de junio de 2014.