El Salvador: mujeres lideran prevención de VIH/SIDA

woman in El Salvador teaching about HIV
ANGÉLICA MÉNDEZ, DEL CANTÓN EL FLOR EN METAPÁN, ES UNA DE LAS MUJERES QUE FUE CAPACITADA CON EL APOYO DE PNUD Y FONDO GLOBAL EN PREVENCIÓN DE VIH, AHORA ES LÍDER EN SU COMUNIDAD EN EL TEMA DE PREVENCIÓN, 7 NUEVOS CASOS HAN SIDO DESCUBIERTOS GRACIAS A SU TRABAJO. FOTO: MAURICIO MARTÍNEZ / PNUD EL SALVADOR

Hablar de sexualidad en El Salvador es hablar de tabúes; especialmente en el área rural, donde el acceso a la información y a la educación es limitado.

Angélica Méndez, de 33 años y residente del cantón El Flor, en Metapán, en el norte del país, lo describe con un ejemplo: “Una señora viene y me dice: ‘dicen que usted está hablando de unos temas que son así… sucios’. Y me da risa, le digo que sí, pero que es bueno aprender. Y me dice: ‘es que a mí me está pasando algo así…’ Y poco a poco, se fue soltando. Así van sintiendo confianza de hablar sobre el tema”.

Aspectos destacados

  • Un proyecto en El Salvador ha ayudado a capacitar a más de 15.300 mujeres rurales para enseñar a sus comunidades sobre la prevención del VIH, las ITS y la equidad de género.
  • Tan sólo en 2013, el proyecto llevó a cabo 75 talleres en 20 municipios en todo el país, llegando a casi 3.000 mujeres.
  • El proyecto de $11 millones de dólares, que se desarrolló entre 2009 y 2013, recibió el apoyo del Fondo Mundial y de la AsociaciónSalvadoreña para la Salud Rural (ASAPROSAR).

Según registros del Ministerio de Salud, en El Salvador hay 29,788 casos de VIH/SIDA, de los cuales 11,186 son mujeres. De ellas, 23% son amas de casa. Muchos de los casos se dan por contagio directo de sus parejas, que contraen la enfermedad fuera del hogar por relaciones sexuales sostenidas sin protección.

Angélica es una de las 20 mujeres de su cantón que fueron capacitadas en sensibilización sobre VIH/SIDA, infecciones de transmisión sexual (ITS) y equidad de género organizados por la Asociación Salvadoreña Pro-Salud Rural (ASAPROSAR) con el apoyo del Fondo Mundial contra el VIH/SIDA en asociación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Los talleres se realizaron como parte del plan de educación para mujeres del área rural que el PNUD ejecutó de 2009 a 2013, en coordinación con diversas organizaciones.

Tras la capacitación, estas mujeres se han convertido en agentes de cambio en sus comunidades, donde replican la formación y la información recibida. Más de 15,300 mujeres de todo el país, participaron en este programa, parte de la estrategia de combate al VIH/SIDA desarrollada en conjunto con el Ministerio de Salud durante una década.

Angélica es un ejemplo de los resultados obtenidos con esta estrategia. Con los conocimientos adquiridos, ella brinda asesoría a los pobladores de su cantón y organiza grupos de consulta en temáticas de prevención del VIH, ITS y equidad de género.  

Gracias a esto, se ha podido detectar siete nuevos casos de VIH en el cantón solo entre julio y septiembre de 2013: seis son mujeres—una de ellas menor de edad—y solo uno es hombre, lo cual refleja la vulnerabilidad de la población femenina.

Precisamente, uno de los objetivos es que se comprenda por qué las mujeres son más vulnerables ante la infección. Por esta razón es importante que las mujeres estén informadas sobre el tema, pero también que los hombres se incorporen a este proceso, dice Angélica.  

“A veces vienen hombres. Pero como no es lo mismo hablar con una mujer que de hombre a hombre, me preguntan por mi esposo y platican con él, quien ya conoce el tema”.

El proyecto realizó 75 talleres en 20 municipios de todo el país y solo durante 2013 llegó a casi tres mil mujeres que se espera se conviertan en multiplicadoras del tema en sus comunidades. Las tendencias muestran que con tan solo una réplica por mujer se podrá lograr un alcance de 5,900 personas.

“Es una manera de ver cómo ayudamos a las personas a conocer el tema. No le puedo resolver sus problemas dentro del hogar, pero sí puedo conversar con ella y compartir mi experiencia”, concluye Angélica.