Nicaragua: la electricidad empodera a las comunidades rurales

Nicaraguan woman in her small business
Maribel Úbeda, beneficiaria de la planta micro-hidroeléctrica en Wanawás, Nicaragua. Gracias a la energía de la planta, inició un pequeño negocio de venta de carne, sorbetes caseros y refrescos (Foto: Walter Lacayo/PNUD Nicaragua)

Maribel Úbeda pertenece a una de las 4.400 familias de ocho comunidades rurales de Nicaragua que recibieron electricidad cuando las autoridades inauguraron en su aldea las micro-plantas hidroeléctricas de 300 kilovatios.

Hace diez años, menos de la mitad de los nicaragüenses tenían acceso a la electricidad debido a los altos costos de mantenimiento y operacionales de las plantas que dependían de los combustibles fósiles, así como a la dificultad de conectar las áreas rurales a la red nacional. Para remediar esta situación, el Gobierno de Nicaragua se asoció con el PNUD para llevar a cabo una iniciativa que usase los abundantes recursos naturales del país y que introdujese la energía hidroeléctrica renovable en las áreas remotas.

Aspectos Destacados

  • El total de proyectos relacionados con la energía del PNUD en las últimas dos décadas asciende a más de cuatro mil millones de dolares, incluyendo más de 2.500 proyectos de energía fuera de la red.
  • Unos 10 millones de personas pobres, sobre todo en areas rurales, han tenido acceso a servicios modernos de energía a través de los proyectos apoyados por el PNUD en la última década.
  • El PNUD presta apoyo a más de 65 países en desarrollo a unirse a la iniciativa para el logro de sus objetivos.

Con un subsidio de 3,5 millones de dólares del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y con fondos adicionales del PNUD y de los Gobiernos de Suiza y de Noruega, el proyecto está electrificando las comunidades rurales y luchando contra la pobreza, al tiempo que contribuye a los esfuerzos del país por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El proyecto ofrece una energía limpia y sostenible a las comunidades, lo que a su vez da a las personas nuevas oportunidades de aprender y de generar ingresos para sus familias. En 2012, el proyecto había usado 20 millones de dólares en cofinanciación para financiar hasta 28 micro turbinas.

La iniciativa también ayudó a la creación de nuevas leyes de promoción de energía renovable e influenció la creación de incentivos fiscales en la planificación de la electrificación rural. Además, se crearon programas de formación con dos universidades nacionales para mejorar las capacidades de los estudiantes de ingeniería en materia de energía renovable.

En la actualidad, alrededor del 70% de la población tiene electricidad, incluyendo 48.000 habitantes de comunidades rurales. Están surgiendo microempresas a medida que los miembros de las comunidades locales, muchas de ellas mujeres, tienen acceso a la electricidad y a nuevas oportunidades comerciales.

Maribel Úbeda dice que sus tres hijos de entre 13 y 15 años serán los más beneficiados con el proyecto porque ahora tienen acceso a Internet. “Aprenderán, jugarán y descubrirán el mundo más allá de nuestra comunidad gracias a la electricidad”. Otras mujeres como Maribel han podido igualmente crear microempresas y aumentar los ingresos para ellas y sus familias.

El proyecto ha sentado las bases para otras obras y el Gobierno ha establecido la meta de llegar al 90 por ciento de la población con la electricidad para 2017, cambiando la actual dependencia sobre los combustibles fósiles también en un 90% para esa fecha.