Colombia participa en el proceso de paz

Colombia participates in the peace process
UNA VISTA DE NIÑOS INDÍGENAS DEL PUEBLO EMBERA, DESPLAZADOS POR EL CONFLICTO ARMADO. LA CULTURA INDÍGENA ESTÁ ESTRECHAMENTE LIGADA A LA TIERRA Y EL DESPLAZAMIENTO A MENUDO LLEVA AL COLAPSO TOTAL DE LA AUTORIDAD TRADICIONAL Y LOS PATRONES CULTURALES. UN PHOTO / MARK GARTEN.

Uffyunu, una mujer de la etnia indígena wayúu ha presenciado dos masacres en su vida, cuando grupos paramilitares invadieron su aldea, mataron a docenas de personas y dejaron a cientos sin hogar en 2001 y 2004. “Fue terrible”, dice Uffyunu, que vive con su hijo de 5 años en el sur de La Guajira. “Hace décadas que anhelamos  paz; sin embargo, una y otra vez nos atormenta el incesante conflicto."

Uffyunu es una de las millones de personas que en Colombia han sufrido a causa de las casi cinco décadas de conflicto pero, hoy en día, se vislumbra una esperanza en su futuro y el de su país. Luego de varios intentos fallidos, el gobierno colombiano y el grupo guerrillero FARC-EP han iniciado conversaciones de paz desde que firmaron un acuerdo para poner fin a la lucha armada en 2012.

Aspectos destacados

  • En 2012, el gobierno colombiano y el grupo guerrillero FARC-EP iniciaron conversaciones de paz para poner fin al conflicto de 5 décadas de duración que ha causado más de cinco millones de muertes.
  • Los foros apoyados por el PNUD permiten que miembros de la sociedad civil, comunidades y grupos de víctimas presenten propuestas para contribuir a las conversaciones de paz.
  • Los foros apoyados por el PNUD permiten que miembros de la sociedad civil, comunidades y grupos de víctimas presenten propuestas para contribuir a las conversaciones de paz.

Es uno de los primeros casos en América Latina donde a las comunidades, víctimas y representantes de organizaciones de la sociedad civil se les ha adjudicado un rol en las conversaciones de paz que les permite buscar justicia, proteger sus derechos, y expresar sus necesidades y prioridades.

Con asistencia del PNUD, más de 6.000 personas pertenecientes a más de 2.000 organizaciones comunitarias han contribuido a las conversaciones de paz con propuestas sobre el desarrollo rural, participación política, cultivos ilegales y derechos de las víctimas. Como los derechos sobre la tierra y su distribución han sido centro del conflicto, la mayor parte de la población ha reclamado una transformación radical de la realidad rural y agraria de Colombia.

"Perdí a mi hermano por el conflicto," cuenta Josefina Fonseca, una activista de 55 años de edad que reclama justicia para las víctimas del conflicto, que ha causado la muerte de más de 5 millones de personas. “Mi hermano desapareció y su familia no tiene medios para mantenerse. Hemos esperado durante 10 años para conocer la verdad sobre qué le ocurrió y ahora queremos justicia para su esposa e hijos .” Otras personas aún  esperan para saber qué pasó con sus seres queridos.

Para avanzar hacia la meta de incluir estas y otras voces colombianas en la mesa de diálogo, el PNUD coordinó tres foros nacionales sobre Desarrollo Rural, Participación Política y Drogas Ilícitas. Con ayuda del PNUD, la Universidad Nacional y otros socios, 4.500 representantes de todos los sectores de la sociedad civil han podido presentar sus propuestas sobre reforma agraria y participación política.

Uffyunu se ha beneficiado de uno de estos programas para que las personas participen más activamente en la política local. Actualmente, preside una organización que representa a mujeres indígenas, y ejerce  como vocera. Mediante una iniciativa de la Comisión de Paz del Congreso colombiano apoyada por el PNUD y que recoge diferentes propuestas de la sociedad civil, Uffyunu pudo presentar sus ideas para una paz duradera directamente a quienes integran la mesa de negociación en La Habana. Dice que su propuesta exhorta a las autoridades colombianas a crear una comisión de la verdad para sacar a la luz la violencia y el sufrimiento de sus compatriotas. Espera que la comisión también pueda promover la justicia y reparaciones, y que asegure que tales atrocidades nunca más vuelvan a ocurrir.

Su propuesta, junto con otras de miles de colombianos y colombianas en todo el país, será considerada durante las conversaciones de paz. “En el pasado, hemos tenido acuerdos de paz que han fracasado, pero esta vez será diferente,” dice Uffyunu. "Por primera vez, las minorías, pueblos indígenas, las víctimas y sus familias afectadas por el conflicto han participado en las conversaciones, y ahora todos tiene interés en mantener la paz."