Reconstruyendo comunidades gracias al voluntariado en Perú

Sebastian holds the property title that will allow him to receive a state subsidy to rebuild his house in Santa Barbara, Peru.
Sebastián muestra el título de propiedad de su parcela que le permite recibir un subsidio del Estado para reconstruir su casa en Santa Bárbara, Perú (Foto: UNV)

 

Sebastián Escajadillo Saire, residente de la aldea de Santa Bárbara al sur de Lima, Perú, perdió todos sus bienes cuando su casa fue destruida por el terremoto de 8 grados en la escala Richter de 2007, que dejó a decenas de miles de personas sin techo en la región.

Aspectos Destacados

  • Más de 500 personas murieron y más de 90.000 casas fueron destruidas en el terremoto de 2007 en Perú.
  • El proyecto de 150.000 euros ha ayudado a capacitar a la población en técnicas de construcción y albañilería gracias al voluntariado, lo que ha fortalecido la cohesión social.
  • Se han expedido 101 títulos a propietarios de casas en Santa Bárbara, y se han realizado talleres comunitarios sobre los aspectos legales del registro de los títulos de propiedad.

Un grupo de expertos nacionales de los Voluntarios de las Naciones Unidas dio capacitación técnica a los aldeanos acerca de técnicas de construcción y albañilería, y organizó talleres comunitarios sobre los aspectos legales relacionados con la propiedad y el proceso de registro de los títulos de propiedad.

"Lo primero que notamos fue que la población no nos tenía confianza debido a las múltiples intervenciones infructuosas de otros actores en el área. Durante el proyecto, adquirieron confianza en nosotros y en sus propias habilidades”, explica Omar Vilca Antezana, ingeniero de profesión y especialista nacional de los VNU.

"Cambió la mentalidad de nuestra gente, lo que se puede ver en el entusiasmo con el que siguen asistiendo a los talleres que se les ofrecen”, asevera Delia Solorzano Carrión, alcaldesa de la municipalidad de San Luis, Cañete. También destaca que los talleres han ayudado a reafirmar el sentimiento de autoría y de autoestima.

“Ahora nos sentimos propietarios de nuestra tierra y podremos construir una casa con dignidad”, sostiene Sebastián mientras muestra el título de propiedad que le permite recibir un subsidio del Estado para reconstruir su casa.

El proyecto también creó conciencia en la comunidad acerca de la importancia de la activa participación en las actividades de reconstrucción. Los voluntarios locales fueron elegidos cuidadosamente en áreas cercanas y recibieron capacitación para que pudiesen impartir conocimientos a la población, dando así al proyecto un sentido único de sostenibilidad y plantando la semilla del voluntariado en la aldea. Los aldeanos se ayudaron los unos a los otros para construir baños en las casas que no los tenían, y para construir un parque para los niños y la guardería infantil.

“Creo que habrá más limpieza, orden y, lo que es más importante, evitaremos enfermedades”, dice Rosa Angélica, residente de la localidad.