¿El cambio climático? No es mi problema | Leire Agirreazkuenaga

28 abr 2016

 Hay muchos aspectos del día a día en el que cada persona puede aportar algo. Foto: PNUD Chile

En el siglo XXI vivimos en plena crisis medioambiental que amenaza la supervivencia del planeta. El medioambiente es un síntoma de un malestar más general que afecta a la economía y al sistema de producción, ya que la crisis se ha ido alimentando por una política de destrucción del entorno vital de la humanidad. En la actualidad se sabe que muchas crisis humanitarias son aceleradas por el cambio climático; los desastres naturales son más propensos a suceder; las sequías desembocan en hambrunas; se generan conflictos por recursos naturales.

El recién pasado 2015 ha sido un año de acción, de cambios, de pasos hacia delante; desde el lanzamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), hasta la Cumbre Mundial de Paris sobre Cambio Climático. El enfoque de trabajo está claramente direccionándose hacia la sostenibilidad ambiental como base estructural para poder hacer frente a otros problemas, entendiendo que el desarrollo es holístico, englobando muchos aspectos del día a día, desde lo que comes a la ropa que llevas puesta.

Sin embargo, pese a que el discurso global sigue en esa línea y se están llevando a cabo acciones a nivel mundial y también en proyectos locales, creo que todavía queda por trabajar la conciencia individual, la cual considero el primer paso a tener en cuenta.  El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Chile -junto con la Unión Europea-, a través del Programa de Lucha contra la Desertificación, actúa localmente con pequeños proyectos liderados por las comunidades, sin perder la mirada global. En Combarbalá (Región de Coquimbo, Chile), la instalación de sistemas de biofiltros ha permitido combatir la sequía aprovechando las aguas grises de la casa para regar las cosechas. Estos pequeños aportes y acciones son las que también hacen que el cambio sea posible.

¿Pero cómo puedo colaborar yo?


Lo más fácil y cómodo seria optar por el pensamiento de “lo que yo haga como persona, una entre 7.000 millones de personas en el mundo no importa” o “mientras las grandes industrias sigan explotando los recursos naturales no hay nada que yo pueda hacer”; lo piensas y continúas con la cómoda vida de seguir la inercia. Pero cada acción cuenta, más de lo que pensamos.

Hay muchos aspectos del día a día en el que cada persona puede aportar algo, desde el consumo responsable de la energía de su casa hasta el consumo responsable de alimentos o ropa.

Por poner un ejemplo, hoy un alto porcentaje de los productos que se encuentran en el supermercado contienen aceite de palma, mientras que la extracción de aceite de palma es la principal causa de deforestación en el mundo. Podría ser la responsabilidad de cada uno fijarnos en los alimentos que consumimos por ejemplo. De hecho, ese tipo de alimentos, además de tener una repercusión negativa en el medio ambiente, también la tienen en nuestra salud. Pero eso ya es argumento de otro artículo.

En línea con el consumo responsable, apostar por pequeños negocios también significaría un aporte positivo, o el consumo responsable de recursos como la luz o el agua. La clave está en pequeños hábitos del día a día. No creo que haya que ser fundamentalista ni mucho menos. Pero cualquier cambio, cualquier pequeña cosa que puedas modificar, te llevará a desarrollar cada vez más la conciencia y poco a poco ampliar la sensibilidad hacia el tema y la acción personal, contribuyendo al cambio e impacto global con acciones locales.

Todo ello puede ser algo que ya sepamos, que probablemente ya hayamos escuchado, pero creo que nunca está de más refrescar la memoria y ponerlo sobre la mesa de nuevo, para darle una vuelta más y que cada uno pueda pararse a pensar. ¿Puedo hacer más como persona? Los invito a la reflexión.

PNUD En el mundo

Estás en PNUD América Latina y el Caribe 
Ir a PNUD Global

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tobago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe