• ¿Cómo se amplían las capacidades de niñas, niños y jóvenes? | Martín Fuentes

    24 mar 2014

    Photo: UNDP Panama
    EL INFORME SOBRE DESARROLLO HUMANO DE PANAMÁ DESTACA LA NECESIDAD DE APRENDER A INVESTIGAR Y DESARROLLAR EL PENSAMIENTO CRÍTICO. FOTO: PNUD PANAMA

    El último Informe sobre Desarrollo Humano de Panamá habla de primera infancia, juventud y de formación de capacidades para la vida. En el camino revisa temas difíciles, como la formación para el trabajo, la familia, la educación y  el  tema de si los jóvenes estudian y/o trabajan.

    Una entrada obvia al tema de las capacidades en muchos de nuestros países es la preocupación por la formación para el trabajo, ya sea porque los sectores productivos aspiran a tener una oferta permanente de personal calificado, o porque el país quiere hacer una apuesta más decidida por una economía basada en el conocimiento.

    La preocupación por la formación para el trabajo es relevante, pero es un tema de corto plazo y es más importante formar personas y ciudadanas/os, que además tengan habilidades para el trabajo. De hecho, muchos empresarios reconocen que les importa más contratar personas creativas y con iniciativa, que son más “difíciles de conseguir”, ya que las habilidades aplicadas se aprenden más fácilmente.

    Por lo tanto, lo importante es formar bien habilidades básicas para “aprender a aprender”, es decir, más que pretender ser un cúmulo de información, lo importante es saber “qué buscar y dónde” y tener criterios para seleccionar lo que es relevante.

    Pero además de ver la formación como bloques básicos que permiten construir cosas más complejas, se identifican de paso una serie de habilidades “socioemocionales” clave que no son fortalecidas sistemáticamente por el sistema educativo, ni en otros espacios sociales.

    Asimismo, el papel de la familia es destacado no desde la perspectiva de la estructura o del tipo de familia ideal, si no de las funciones que cumple en la ampliación de las opciones de niños y niñas.  

    Quedan algunas reflexiones abiertas sobre la necesidad de cambiar la pedagogía, ya que no basta con sumar nuevos contenidos y tecnología, se necesita aprender a investigar y desarrollar el pensamiento crítico, las y los profesores deben sólo facilitar el aprendizaje que realizan por sí mismas niñas y niños.

    Cuando repasamos el tema de la juventud, encontramos mucho de las expectativas del mundo adulto sobre ellos y ellas. Sin embargo, vimos que la juventud tiene una mirada distinta del desarrollo, especialmente los que han tenido mayor educación desean un tipo diferente de economía y de sociedad, entonces la pregunta no es ¿cómo se adapta la juventud?, sino ¿cómo el mundo adulto suma las aspiraciones e ideas de los y las jóvenes?, lo que puede contribuir a resolver mucho de los problemas que nos aquejan actualmente.

    Las altas tasas de jóvenes que No estudian Ni trabajan (NINIs) tienen que ver con nuestras categorías rígidas sobre el mercado laboral, donde el trabajo doméstico y las funciones de cuidado son “no productivas” y la flexibilidad laboral es vista como informalidad.

    Las y los jóvenes aspiran a diversas trayectorias de educación, trabajo y tiempo libre que no son contempladas por los sistemas de educación y empleo, por lo que siempre aparecen como “fuera del sistema”. Necesitamos una oferta que permita diversidad de caminos para permitir el desarrollo de talentos.

    En resumen, debemos recordar que lo importante del desarrollo son las personas y que sus capacidades son múltiples. Es un proceso continuo que debe involucrar las aspiraciones e ideas y que requiere de políticas públicas flexibles que hagan posible la existencia de diversas trayectorias de vida todas igualmente exitosas.