• Las altas expectativas de la juventud iberoamericana | Heraldo Munoz

    22 jul 2013

    Juventud peruana
    Dos tercios de los jóvenes de Iberoamérica ven el futuro con una mirada optimista. Foto: Wim Bouden/PNUD Perú

    Las recientes protestas ciudadanas en varios países latinoamericanos ratifican la urgencia de entender las demandas de los jóvenes y de redoblar esfuerzos ante los persistentes problemas estructurales de nuestras sociedades, especialmente la desigualdad. Pero también son una oportunidad de repensar la gobernabilidad democrática en el siglo 21, la era digital y del activismo en las redes sociales.

    El incremento de tales movilizaciones también nos dice que los jóvenes, más allá de ser escuchados, quieren participar activamente en el desarrollo de sus sociedades. De hecho, la 1ª Encuesta Iberoamericana de Juventudes, que presentamos el 22 de julio en Madrid, muestra que los jóvenes esperan que su participación aumente en los próximos cinco años. Como consecuencia, si las instituciones no abren espacios formales a los jóvenes, las protestas podrían convertirse en el medio más efectivo para hacerse escuchar. Además, la región desperdiciaría una oportunidad de capitalizar la participación ciudadana y ampliar la calidad de su gobernabilidad democrática.

    El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha participado en el proceso de definición, administración y análisis de la Encuesta Iberoamericana de Juventudes, elaborada junto con la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), con los dos principales bancos de desarrollo de América Latina (BID y CAF) y otros socios. Desde nuestra experiencia durante varias décadas en la producción de Informes de Desarrollo Humano, el PNUD ha contribuido en la construcción del Índice de Expectativas Juveniles, que se asienta en torno a la percepción y valoración subjetivas de los derechos sociales, económicos y políticos.

    Más que nunca, medir tales expectativas es fundamental para la región. En nuestra encuesta, las y los jóvenes expresaron lo mismo que nos están diciendo desde las calles: esperan más en términos de reducción de la corrupción, violencia, pobreza y desigualdad.

    El Índice de Expectativas Juveniles también nos muestra que dos tercios de los jóvenes de Iberoamérica ven el futuro con una mirada positiva y que las expectativas sobre el futuro son más optimistas que las evaluaciones sobre el presente. Además, los jóvenes expresan más confianza en sus propias capacidades que en el entorno en el que se desarrollan.

    Los climas de “crisis” no parecen tener una relación lineal con las expectativas de los jóvenes, según revela el Índice. Por ejemplo, los jóvenes españoles no muestran niveles bajos de expectativas ante el futuro.

    La necesidad de incrementar y fomentar la participación de la juventud desde su diversidad representa uno de los mayores retos dentro de la visión de una democracia de ciudadanía que impulsa el PNUD. 

    Por eso, este año lanzamos la plataforma JuventudConVoz, con la OIJ y la Cooperación Española para ampliar la participación política de los jóvenes entre 15-29 años, especialmente las mujeres, los afro-descendientes y los indígenas.  Les animo desde aquí a participar.

    Heraldo Muñoz
    Subsecretario-General de Naciones Unidas y Director del PNUD para América Latina y el Caribe

    Cuéntanos: ¿Cuáles son tus expectativas para los próximos cinco años y cómo crees que pueden los jóvenes participar más en asuntos políticos en América Latina y el Caribe?