Nuestra Perspectiva

      • Más allá de las protestas callejeras: jóvenes, mujeres y democracia en América Latina | Jessica Faieta

        28 abr 2014

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        Young men and women took to the streets in several countries in Latin America, including Chile (pictured here), demanding better public services. Photo: Pamela Sepulveda/IPS

        El empoderamiento y la participación política de las mujeres no sólo son cruciales para las mujeres: son esenciales para la gobernanza democrática eficaz, una que promueva los derechos humanos y la equidad. Lo mismo se puede decir sobre la importancia de fomentar la participación política de los jóvenes. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) invitó a tres jóvenes mujeres parlamentarias de América Latina y el Caribe a participar en un debate reciente, que tuvo lugar en Salamanca, España, sobre la participación política de las mujeres jóvenes en la región. Esas características tienen en común Paola Pabón, de Ecuador, Silvia Alejandrina Castro, de El Salvador, y Gabriela Montaño, de Bolivia. Ellas se cuentan entre las poquísimas jóvenes mujeres en los parlamentos; por lo tanto, han superado una barrera doble. De los 600 millones de personas en América Latina y el Caribe, más del 26 por ciento son jóvenes, con edades comprendidas entre los 15 y 29 años. Esta es una oportunidad única para el desarrollo de la región y para su gobernanza presente y futura. A pesar de que la tasa promedio regional de mujeres que ocupan puestos en el parlamento es del 25 por ciento, superior al promedio mundial, un examen másLeer más

      • Buscando juntos soluciones a la inseguridad | Pablo Ruiz Hiebra

        17 abr 2014

        En los últimos años, el clamor público por una mejor seguridad ciudadana ha generalizado el recurso a soluciones rápidas y efectistas -como sacar el ejército a la calle o reformar con urgencia los códigos penales. Lamentablemente,  los resultados de estas intervenciones son mucho más cuestionables que la popularidad inicial de las mismas. Frente a estas medidas, algunos países –como Bolivia, Brasil, Costa Rica, o República Dominicana- han iniciado la búsqueda de soluciones más integrales -que combinen una mejor capacidad coercitiva del Estado con un esfuerzo notable en la prevención social de la violencia-, y han logrado elaborar políticas públicas integrales de seguridad ciudadana, con  medidas tanto a corto, como a medio y largo plazo. El apoyo al diseño y la evaluación de dichas políticas es una de las áreas que en el PNUD hemos priorizado en los últimos años, con una atención especial al respeto por los derechos humanos y a la lucha contra la violencia de género.  Me parece interesante abordar dos procesos de participación ciudadana por ser una referencia en la región, Brasil y Costa Rica. En Brasil, la convocatoria de la 1ª Conferencia Nacional de Seguridad Pública (CONSEG) marcó un hito histórico al congregar a municipios, estados, profesionales de laLeer más

      • Hacia una propuesta de parentalidad│Carina Lupica

        15 abr 2014

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        JULIO LIMPIAS ADMINISTRA LA TAREA DE SER PADRE Y MANEJAR UN NEGOCIO ECOLOGICO EN BOLIVIA. FOTO: PNUD BOLIVIA

        En la última década se incorporaron al mercado de trabajo en América Latina y el Caribe alrededor de 22,8 millones de mujeres. Con ese avance, más de 100 millones de mujeres integran la fuerza laboral en la actualidad. Pese a ello, su participación laboral en zonas urbanas (52,6%) aún es inferior a la de los hombres (79,6%), y subsiste una inserción femenina en trabajos de escasa calidad, con consecuencias negativas en el nivel de ingresos y sus posibilidades de desarrollo. Las tareas del hogar y de cuidado de la familia que las mujeres continúan asumiendo de manera primordial contribuyen a explicar esa realidad. Entre las principales causas de las resistencias a la reestructuración de los tiempos dedicados por las mujeres y los hombres al trabajo para el mercado y en los hogares sobresalen dos principales: por una parte, existe una fuerte identificación de los hombres con el trabajo remunerado y de las mujeres con el trabajo reproductivo. Por otra parte, la organización tradicional del trabajo productivo también dificulta el mayor compromiso de los hombres con el cuidado. Basta analizar el ordenamiento jurídico laboral de los países de la región para comprobar que fue creado para un trabajador hombre del sector industrial,Leer más