Nuestra Perspectiva

      • La transformación social y política sólo se logra con la participación política de la juventud | Heraldo Muñoz

        17 oct 2013

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        GRUPO DE JÓVENES VOLUNTARIOS DE LAS NACIONES UNIDAS EN PERÚ. FOTO: WIN BOUDEN/PNUD PERÚ

        En América Latina y el Caribe viven alrededor de 156 millones jóvenes entre 15 y 29 años, cerca de 26% de la población. Sin embargo, sólo un 1,63% de los diputados y senadores en 25 parlamentos analizados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) tienen menos de 30 años. Más preocupante aún es que las mujeres siguen rezagadas: entre los pocos jóvenes parlamentarios apenas un 32% son mujeres. Tener una región con tantos jóvenes representa una oportunidad. Pero esta ventaja demográfica convive con notorias condiciones de inequidad y desigualdad juvenil, reflejadas en baja participación electoral de los jóvenes y una crisis de representatividad que alimenta las recientes movilizaciones sociales. Ello reafirma la necesidad de redoblar esfuerzos para atender las demandas y necesidades de los jóvenes, así como la obligación de  reconocer las capacidades y roles jugados por ellos en la promoción del cambio democrático. En este contexto, más de 22 jóvenes parlamentarios de 13 países de América Latina y el Caribe firmaron un pacto para ampliar la participación política de la juventud de la región durante un encuentro reciente en Brasilia, organizado por el PNUD, la Secretaria Nacional de Juventud de Brasil y la Organización Iberoamericana de Juventud, con elLeer más

      • Argentina en un mundo incierto: Asegurar el desarrollo humano en el siglo XXI | Martín Santiago

        08 oct 2013

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        Argentina en un mundo incierto: Asegurar el desarrollo humano en el siglo XXI es el resultado de un proceso de reflexión, discusión e investigación iniciado con nuestro anterior informe nacional sobre desarrollo humano. En 2010 presentamos un análisis pionero y exhaustivo de la evolución del desarrollo humano en el país a lo largo de las últimas cuatro décadas, centrado en sus tres dimensiones fundamentales, así como en la desigualdad del desarrollo. Un hallazgo de ese informe fue que si bien Argentina tuvo una evolución comparativa positiva de las dimensiones de salud y educación, mostró un desempeño promedio magro en la dimensión de crecimiento económico. Sin embargo, el informe sobre desarrollo humano de 2010 también señalaba que a partir de 2003 el crecimiento argentino cambió de tendencia, con una significativa dinámica de expansión. Esta tendencia es auspiciosa de un desarrollo humano en Argentina que refleje mejor su potencial. También presentan desafíos de largo plazo que el país está hoy en condiciones de enfrentar. En un mundo cada vez más riesgoso e incierto, debemos debatir opciones estratégicas que aseguren el desarrollo humano de las futuras generaciones. Ello nos invita a conocer mejor las tendencias globales de cambio, y a explorar alternativas de políticas públicas que leLeer más

      • Colombia: un regreso a casa aún muy lejano | Debora Barros

        04 oct 2013

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        Al igual que los Wayuu, los Tule de Colombia también han sido víctima de discriminación y de violación de los derechos humanos, una experiencia que comparten muchas colectividades indígenas (Foto: Heger/ACNUR)

        Cuando las fuerzas rebeldes mataron a las mujeres de mi comunidad, nuestra vida cambió para siempre. Según las creencias de la cultura indígena Wayuu en Colombia, las mujeres son sagradas. Somos las que transmitimos el idioma, las tradiciones y la estirpe a las futuras generaciones. Matar a una madre es aniquilar la cultura y la vida de una comunidad. Viví mi infancia sin miedo, jugando en el desierto con mis primos y sin saber lo que era el peligro. Fueron tiempos maravillosos. Me convertí en una mujer feliz, inteligente y organizada, y fui elegida por mi comunidad para estudiar Derecho en la universidad. Cuando regresaba al pueblo durante las vacaciones, les hacía escuchar la música occidental a los miembros de mi comunidad y les explicaba sus tradiciones. Repentinamente, el 18 de abril de 2004, un grupo rebelde atacó mi pueblo. Violaron, decapitaron y mataron a las mujeres, haciendo explotar granadas frente a ellas. Aún me cuesta terriblemente hablar de ello. Cada vez que regresamos a nuestro pueblo destruido, lloramos como si fuera ayer. Nueve años más tarde, aún nos preguntamos por qué sucedió. A pesar de todo, las 102 familias de la comunidad se han mantenido sólidas y unidas. Organizaciones comoLeer más